Viernes 28 de agosto de 2009
La estética facial es un campo amplio donde confluyen diversas especialidades médicas como la dermatología, la cirugía plástica y la medicina estética. En la última década han aparecido sustancias de uso médico y diversos equipos que han revolucionado la forma en que se puede retrasar el daño producido por el tiempo y por factores ambientales.
Los motivos de consulta más comunes incluyen la flacidez o pérdida del tono de la piel, manchas, arrugas finas y profundas, piel apagada o sin vida, irregularidades en la textura, acné, vellos indeseados y vasos visibles.
Los medicamentos tópicos, protector solar adecuado, algunas sustancias como la toxina botulínica y rellenos faciales, procedimientos como los peelings químicos y el uso de los equipos de láser y radiofrecuencia producen mejores resultados cuando son usados combinados que por separado.
Adiós a la odiosa flacidez
La pérdida de fibras elásticas y del colágeno que dan el soporte a la piel ocasionan la aparición de pliegues y la pérdida de contornos faciales que clínicamente se traducen en bolsas, papada y surcos nasogenianos. La tecnología de radiofrecuencia produce un calentamiento controlado de la dermis y del tejido graso lo que genera contracción de las fibras y producción de nuevo colágeno y elastina. De esta manera se mejora el tono y se reposicionan los tejidos que se habían caído con el paso del tiempo. Además disminuye las concentraciones de células grasas localizadas mejorando la celulitis, redefiniendo los contornos de la cintura y de la cadera, y disminuyendo los gorditos indeseables.
¿Qué es un peeling?
Es uno de los procedimientos que más se realizan y con mayor efectividad en estética facial. Consiste en la aplicación de sustancias (ácidos derivados de las frutas, caña de azúcar, leche, almendras, etc.) que producen la exfoliación de las capas superficiales de la piel, regenerándola y produciendo una mejoría en su aspecto en general, al estimular la producción de colágeno. Dependiendo de las capas y del tipo de peeling se obtienen la profundidad y los efectos deseados. Es un procedimiento eficaz, efectivo y seguro pero en manos experimentadas.
Sus aplicaciones más frecuentes son para eliminar manchas de cara y manos, textura irregular, arrugas finas, poros dilatados y problemas de acné. Después del peeling es indispensable el uso de protectores solares y se deben evitar tirar las escamas de la piel que se desprende.
El famoso botox
Es un tratamiento seguro y muy eficaz para el manejo de las arrugas dinámicas o de expresión. Ha marcado un hito en el manejo del envejecimiento facial y de sudoración excesiva. Consiste en la aplicación de la toxina botulínica (Botox® o Dysport®) en zonas de la cara como entrecejo, patas de gallina y frente para relajar temporalmente los músculos y evitar su contracción. Los resultados aparecen entre el tercer y séptimo día y perduran entre cuatro y seis meses. El uso repetido del botox produce resultados acumulativos y las arrugas se hacen menos notorias con el paso del tiempo.
Aunque en los últimos años ha tenido mala fama, la realidad es que es un procedimiento muy seguro, con casi 20 años de uso en estética y en otras aplicaciones médicas. No es una sustancia que “intoxica” al organismo y cuando pasa su efecto la piel vuelve a su normalidad sin dejar secuelas y cambios en la expresión de la cara.
Su principal ventaja es que no produce incapacidad, es rápido –la aplicación sólo dura 15 minutos– y no produce sangrado ni inflamación. Lamentablemente su efecto es temporal, y la aplicación incorrecta o difusión de este, puede inactivar algún músculo cercano no deseado.
Asesoría.
Doctor Ángel Camilo Peñaranda, dermatólogo clínico y estético. Universidad Javeriana, Universidad El Bosque y Clínica Serrano, España.
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Alan González, Cirugía Plástica. Bogotá, Cra. 13 Nº 93-68 Cons. 403. Edificio Riviera Parque 93. Tel: 6224123.
Cali. Cra. 100 Nº 11-60 Cons. 502. Holguines Trade Center Torre Valle de Lili. Tel: 3322038