Uno de las metas de principio de año siempre se relaciona con mantenerse en forma. Aquí te contamos qué hábitos te ayudarán con este propósito.
Comer más de lo que se necesita
Nuestro sedentarismo reduce la actividad física, por eso, no debemos comer lo mismo que si nuestra actividad física fuera grande. No comas si no lo necesitas.
No controlamos las grasas
La grasa contribuye a la aparición de enfermedades cardiovasculares y eleva el índice de colesterol en al sangre. Cuando cocines quitale la piel y los gordos a las carnes y trata de consumir más pescado.
Cambiar azúcares por hidratos de carbono
Los alimentos como el pan, las papas, la pasta y el arroz tienen un alto contenido de hidratos de carbono que nos dan una sensación de saciedad cuando tenemos hambre, además son muy económicos. Por el contrario los azúcares, postres también proporcionan sensación de saciedad pero no es prolongada, y dan caries.
Recuerda que el alcohol es malo
Muchas personas olvidan que el alcohol en altas dosis es muy dañino y lo consumen sin moderación. Esto es malo porque proporciona calorías sin nutrientes importantes.
Mala distribución de las comidas
El desayuno es la comida más importante del día y muchas veces no pasa de una café y una tostada, mientras que la comida, que debe ser la más ligera, en ocasiones es grande y llena de harinas. Se debe comer poco a lo largo del día y varias veces y desayunar muy bien.