Espectáculo | No hay nada peor que envejecer. O sí, hay algo peor: envejecer después de haber sido un ídolo. Así le pasa a Randy Robinson, otrora leyenda de los cuadriláteros que, ya entrado en años, sigue prostituyéndose en presentaciones de mala muerte, que lo dejan cada vez más apaleado para aguantar la próxima coreografía.
Tags: