"Sin senos también hay paraíso": María Fernanda Yepes

Miércoles 8 de abril de 2009

La modelo paisa tiene enloquecidos a los hispanos de estados unidos con su papel de La Diabla en la novela de Telemundo, Sin senos no hay paraíso. En plena gira nos contó que a pesar de su éxito se bajará una talla de busto. Una loca suelta en Nueva York.

"Soy medio alocada y la comida en Estados Unidos me sabe insípida”.
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&quot;Soy medio alocada y la comida en Estados Unidos me sabe insípida”. &quot;Soy una excelente besadora. Me importan un pepino las pretensiones, compro en los pulgueros&quot;. <p>
Muchos niños se le acercan a saludarla cuando está de gira por Estados Unidos 
</p> &quot;Soy sencilla, montañera, muy bacana y duermo sin ropa interior porque me estorba&quot;. Telemundo le está endulzando el oído para que empaque sus maletas y haga parte de varios proyectos. Foto Cortesía Telemundo María Fernanada está de gira por Estados Unidos. La gente la para en la calle, le pide autógrafos y le preguntan por La Diabla. Foto Cortesía Telemundo &quot;Soy flaca pero con forma, y lo que quiero es bajar de talla 34 a 32&quot;
"Soy medio alocada y la comida en Estados Unidos me sabe insípida”.
"Soy una excelente besadora. Me importan un pepino las pretensiones, compro en los pulgueros".
Muchos niños se le acercan a saludarla cuando está de gira por Estados Unidos
"Soy sencilla, montañera, muy bacana y duermo sin ropa interior porque me estorba".
Telemundo le está endulzando el oído para que empaque sus maletas y haga parte de varios proyectos. Foto Cortesía Telemundo
María Fernanada está de gira por Estados Unidos. La gente la para en la calle, le pide autógrafos y le preguntan por La Diabla. Foto Cortesía Telemundo
"Soy flaca pero con forma, y lo que quiero es bajar de talla 34 a 32"

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Estamos en un café de la Sexta Avenida con calle 50, en Manhattan. Mientras se come una torta de chocolate, María Fernanda Yepes mira por el gran ventanal que da hacia la calle. Una dominicana y sus dos hijos se detienen a mirarla. Ella los saluda como si los conociera de toda la vida. Los admiradores entran al lugar, la abrazan y se duelen de no haber tenido una cámara para dejar un testimonio de aquel momento. Pero no importa, se alejan con una sonrisa en los labios.

Luego de esta cálida interrupción, la charla comienza. "¡Qué berraquera poder hablar con CROMOS! A veces da tristeza que la gente no se entere de que hay una colombiana triunfando por fuera", dice abriendo sus inquietos ojos verdes. Es cierto, ella está lejos de Antioquia, la tierra que la vio nacer bajo el signo de capricornio hace 26 años. Y está triunfando.

Muchos de los 32 millones de hispanos que viven en Estados Unidos están enloquecidos con La Diabla, el papel que esta linda modelo paisa interpreta en la telenovela Sin senos no hay paraíso, del escritor Gustavo Bolívar, que hoy por hoy es la gallina de los huevos de oro de la cadena Telemundo.

Su sueño empezó en febrero del año pasado, cuando asistió en Bogotá a las audiciones de la producción. "Todo esto ha sido muy bacano. La semana pasada, durante una gira en Dallas, un niñito de dos años fue a saludarme con una camiseta que decía: ‘Yo soy el novio de La Diabla'. ¡Casi me muero!".

La gente la mira sin disimulo, muchos hombres la desvisten con la mirada, quizá algunos ni siquiera hayan visto la novela, pero es imposible que semejante mujer (trigueña, ojos verdes y un cuerpazo metido en sus 1,65 metros de estatura) pase desapercibida. "La gente en la calle me para, me pide autógrafos, me pregunta por La Diabla y hasta me preguntan por qué soy tan mala," dice con picardía la chica Águila del 2000, marcando cada palabra con su fuerte acento paisa.

Así ha estado las últimas semanas, viajando de aquí para allá, entre Bogotá, Girardot, Medellín, Miami, Nueva York, Dallas, Phoenix, San Antonio, San José, Chicago y Washington. "A mí todo esto me gusta, pero yo no cambio a mi país por nada del mundo. Eso es lo que no me deja dar el paso definitivo para venirme del todo a trabajar aquí. La gente es muy conservadora. Me impresiona que en el país de las libertades haya tantas restricciones". Mafe -ella acepta que le llame así-, no entiende que las "tetas" de Gustavo Bolívar hayan sido reemplazadas por "senos" para no herir las susceptibilidades del público hispano...

Seguimos hablando de senos y tetas cuando de pronto, sin más, María Fernanda suelta una perla:

-Me las quiero reducir.

-¿Qué? -pregunto.

-Pues... cómo que qué... las tetas.

Lo dijo con seguridad y hasta me confirmó que la próxima semana, cuando termine la gira por Estados Unidos, visitará al cirujano. "Está decidido. No niego que me da un poquito de miedo, pero es inminente, me parece más elegante y más natural. No quiero que me rotulen sólo como ‘la mamacita', quiero hacer otro tipo de personajes con historias diferentes".

Ya entrados en gastos, Mafe confesó que ya había puesto sus atributos en manos de los cirujanos. "Tenía mucho busto" -dice, aunque no explica cuánto- y aunque no se acomplejaba, el peso y la gravedad hicieron efecto muy temprano y se las operó para recuperar la firmeza. "Lo acepto, me operé, pero lo hice porque no era justo que a los 20 años tuviera las tetas caídas. Además ¿cuál es el problema? Sin senos también hay paraíso".

Lo admito, pero no puedo evitar pensar en el actor mexicano Arap Bethke, su novio, quien trabaja en la telenovela Doña Bárbara, también de Telemundo, y con quien Mafe vive un tremendo romance desde que lo dejó embobado en Cartagena en noviembre del 2007 en medio de una fiesta en la playa. ¿Qué dice de todo esto el mayor afectado de semejante ideíta?

"Ah, mi nené, mi cosita rica es un bacán y me apoya en todo, soy yo en versión hombre, entonces no hay problema con eso", asegura con cara de enamorada. Claro que su intención tampoco es quedar plana como las carreteras de Estados Unidos.

"Sé que lo más bonito de una mujer son esas curvas. Yo soy flaca pero con forma y lo que quiero es bajar de talla 34 a 32. Ni muy muy, ni tan tan. ¿Me entendés?". Lo dice con una naturalidad pasmosa, como si estuviéramos hablando de un corte de pelo. María Fernanda es una mezcla extraña de sofisticación, sensualidad, frescura y rebeldía. Le pregunto qué otra cosa podría sorprendernos.

"Pues muchas... Por ejemplo, que mi comida favorita es el chicharrón, que cocino una pasta deliciosa y un salmón ahumado para chuparse los dedos, que soy una excelente besadora, que duermo abrazando a la almohada, que aunque sea paisa no quiere decir que por fuera sólo coma arepa y panelitas, que me importan un pepino las pretensiones, que compro en los pulgueros, que soy bien montañera, que la comida en Estados Unidos me sabe insípida, que soy medio alocada, que me gusta tomarle el pelo a la vida y reírme todo el tiempo, que soy muy sencilla y muy tranquila, que soy muy bacana, y que duermo sin ropa interior porque me estorba".

Se nota que estos meses en Estados Unidos no le han afectado esa audacia que la llevó a quedarse con el papel de La Diabla. El día del casting se puso bien "mamacita" y se fue con la intención de mostrarles todo su talento a los directores, Miguel Varoni y Ramiro Meneses. "Ellos me querían para el casting de Jimena, que es una de las amigas de Catalina, pero yo iba a robarme el personaje de La Diabla, pues no me lo iba a dejar quitar por segunda vez". Años atrás había competido por el mismo papel en la serie original del Canal Caracol Sin tetas no hay paraíso, pero en ese entonces se lo dieron a Sandra Beltrán.

"Ese día fue tremendo, pero yo me dije: ¿qué le meto a esto para que se vea más creíble? La prueba era con uniforme de colegio y yo quería ponerle venenito, así que compré un bon bon bum en la tienda de RTI". Y le sirvió. Un mes después ya estaba grabando la novela en Girardot y hoy anda de gira por Estados Unidos, en eventos en los que la reciben como una estrella de rock, como ocurrió hace unas semanas en la famosa Placita Olivera de Los Ángeles, donde la Policía tuvo que reforzar la seguridad porque la gente se desbordó.

Las novelas colombianas han gustado mucho en Estados Unidos. Además de la serie de Gustavo Bolívar, que también fue doblada al inglés y es transmitida por el canal Mun2, está al aire El Cartel, otro de los grandes éxitos de Telemundo y se prepara el remake de la telenovela Por qué diablos. Y en la televisión en inglés, la serie Ugly Betty, basada en la historia de Fernando Gaitán, es una de las más vistas.

En estas circunstancias es posible que las propuestas comiencen a lloverle del cielo... y no precisamente en el papel de ángel. Telemundo le está endulzando el oído para convencerla de que empaque sus maletas y haga parte de algunos proyectos como el remake de una telenovela colombiana que se producirá el próximo año aquí y otras ideas que se están cocinando, pero en las que la quieren como la chica mala.

"No he tomado la decisión de firmar la exclusividad con Telemundo. Ellos me han abierto las puertas y estoy feliz trabajando aquí pero cuando se acabe la última gira de la telenovela me voy de vacaciones. No quisiera dejar de hacer carrera en Colombia. Esto es maravilloso, pero no estaba dentro de mis planes. Yo soy bien patriota y cuando veo que el mundo entero se está dando cuenta de que a pesar de la violencia en Colombia somos echados pa' lante me dan más ganas de estar allá".

La Diabla le da el último mordisco a su torta de chocolate. "No soy tan tremenda como muchos creen. Soy una diabla con alma de pollo", dice como leyéndome la mente después de haberla escuchado por casi dos horas y sellando la frase con una risotada. Es inevitable olvidarse de aquella idea loca de quitárselas, o reducírselas, como dice ella. Entonces me asalta la duda y le preguntó sin rodeos.

-¿Por qué tanta cosa con las tetas?

-Pues fácil. Las tetas en una mujer son para lucirlas y todas nosotras, las tengamos grandes, pequeñas, caídas o como sea, queremos tenerlas bien, no para andar mostrándoselas a todo el mundo, pero sí para sentirnos bien con nosotras mismas".

-¿Para sentirse en el paraíso?

-Sí, para sentirse en el paraíso

 

Edwin Andrés Martínez T | Cromos.com.co
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