Las lecciones de Carolina Gómez

Viernes 28 de enero de 2011

Cuando quiso ser reina fue la segunda mujer más bella del mundo. De presentadora fue inolvidable con Locos videos. Y ahora, como actriz, mantiene un sex-appeal natural que encanta.

Foto:Hernán Puentes-Archivo Cromos
Hizo su debut como actriz en la novela El auténtico Rodrigo Leal
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Hizo su debut como actriz en la novela El auténtico Rodrigo Leal Las otras novelas en las que ha participado son La viuda de la mafia y Marido a sueldo En cuanto a series estuvo en Mujeres asesinas, Amas de casa desesperadas, Tiempo final, A corazón abierto y Karabujdan Las películas en las que ha actuado son: Martinis al atardecer, Saluda al diablo de mi parte, Bluff, The chosen one y El paseo. En la cinta Bluff interpretó a una aspirante a diva, su primer papel cómico.  Carolina Gómez y Nicolás Hoyos, el día de su matrimonio en 1996. La pareja posó para CROMOS en Miami, días antes del nacimiento de su hijo Tomás. En Miss Universo de 1994 Carolina se coronó como virreina universal, la corona de la más bella del mundo fue para Miss India En la serie A corazón abierto interpretó a la odiada doctora Alicia Durán
Hizo su debut como actriz en la novela El auténtico Rodrigo Leal
Las otras novelas en las que ha participado son La viuda de la mafia y Marido a sueldo
En cuanto a series estuvo en Mujeres asesinas, Amas de casa desesperadas, Tiempo final, A corazón abierto y Karabujdan
Las películas en las que ha actuado son: Martinis al atardecer, Saluda al diablo de mi parte, Bluff, The chosen one y El paseo.
En la cinta Bluff interpretó a una aspirante a diva, su primer papel cómico.
Carolina Gómez y Nicolás Hoyos, el día de su matrimonio en 1996.
La pareja posó para CROMOS en Miami, días antes del nacimiento de su hijo Tomás.
En Miss Universo de 1994 Carolina se coronó como virreina universal, la corona de la más bella del mundo fue para Miss India
En la serie A corazón abierto interpretó a la odiada doctora Alicia Durán

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LESSON ONE / Lección uno

How to be a beauty queen? (¿Cómo ser una reina de belleza?)

CarolinaGómez podría enseñarle a cualquier aspirante a reina que el primer verbo que se debe aprender a conjugar es pensar, y el segundo, aceptar. Ella lo hizo. Pasaron dos años antes de que la convencieran de maquillarse, vestirse con canutillos y lentejuelas, y viajar a Cartagena a ser elegida Señorita Colombia representando a Bogotá.

Lo decidió cuando acababa de terminar el bachillerato, el único título que hasta ahora ostenta y que en ese momento era suficiente para demostrar su talento y trascender como reina. Se hizo famosa, quedó segunda en Miss Universo, como sus antecesoras Paola Turbay y Paula Andrea Betancourt, y en un país que idolatra a su “realeza”, terminó convertida en patrimonio de los colombianos. Tanto pesó ese “cetro” en su vida que –afirma– 17 años después por fin se está liberando de él. Lo dice sin arrepentimientos, aunque hoy quiera ser vista solo como actriz.

Antes de ganar la corona, había aprendido que para ganarse un puesto de honor tenía que trabajar duro. A los 15 años presentó el programa Hola sábado, en Telepacífico, para paliar una época de crisis económica en su casa. Fue la manera de volver, al menos por un día a la semana, a Cali, la ciudad donde nació pero que dejó a los seis años para irse a Estados Unidos y luego aterrizar en Bogotá.

También por la crisis, le tocó salirse del Colegio Nueva Granada y estudiar durante un tiempo en el IFEI, antes de volver a graduarse de su colegio de toda la vida. Mientras tanto, modeló y trabajó en una empresa de mercadeo en el lanzamiento de máquinas dispensadoras de gaseosa y botellas retornables, y como impulsadora en eventos.

Sabía que ser reina no podía ser una profesión pero sí el comienzo de otra. Aprovechó su experiencia, muy buena para una candidata, pues antes de tener cédula ya sabía cómo sobrevivir, y sin rodeos se subió a los tacones y a los escenarios que más tarde la encumbrarían en el certamen. Su verdadera carrera comenzaría después.

Keywords / Palabras claves

Analyze,work , discipline , talent , beauty

02. LESSON two / Lección dos. How to be a star? (¿Cómo ser una estrella?)

“Las palabras difícil y miedo no son habituales en mi vida. No siento que haya llegado al punto más alto de mi carrera pero creo que me he demostrado que puedo ser versátil”. Lo dice mirando a los ojos, con una piel tersa que no revela los 35 años que está a punto de cumplir; y con una madurez profesional que la aleja –¡por fin!– del estereotipo de cara de niña que, virtud o defecto, ha sido una de sus características.

Para qué negar que su cara fue responsable, en parte, de su llegada a la pantalla. La primera oferta la recibió después del reinado, pero prefirió esperar. Luego ya no pudo evitarlo. Empezó presentando Locos videos al lado de Jaime Sánchez Cristo. Luego se convirtió en productora, viajó a entrevistar celebridades de Hollywood con Stars, cubrió el reinado para algunos noticieros y realizó programas especiales que, incluso, la llevaron hasta los mismísimos jardines de la mansión Playboy.

“Nunca más volví a entrevistar, qué pesar, pero cuanto más actúo, más me doy cuenta de que eso es lo que respiro. ¡Me encanta! Le pido a Dios que me escriban papeles hasta el día en que me muera, pero con personajes que me permitan desarrollarme como actriz y como persona, no ser la tía abuela del protagonista”.

Así habla la que ahora protagoniza La teacher de inglés, su cuarta telenovela, la que también la está poniendo a prueba, pues el reto es lograr que el público la vea como actriz cómica. La cara de niña la ayuda de nuevo, pero Carolina quiere ir más allá, quiere que a Pili le crean lo que está diciendo.

Todo es parte de una apuesta a su crecimiento actoral, que comenzó cuando se lanzó al agua en El auténtico Rodrigo Leal, donde representó a una presentadora de reality que se enamora de un concursante. Según el director, Andrés Marroquín, Carolina “lució un gran manejo de la actuación, pues los primíparos tienden a representarse a sí mismos, pero ella tenía conciencia de lo que hacía”. Desde entonces ha sido protagonista.

Hizo La viuda de la mafia (2004, muy buena) y Marido a sueldo (2007, un rotundo fracaso); y luego otro éxito: la serie A corazón abierto, el año pasado. En siete años como actriz, también ha participado en series como Amas de casa desesperadas, Tiempo final y Mujeres asesinas; y las películas de cine Martinis al atardecer, Bluff, Federals, Saluda al diablo de mi parte, 1989, The chosen one (con Steve Buscemi y Rob Schneider), y El paseo, la más reciente, que ha capturado más de un millón de espectadores y aún está en cartelera.

“He corrido con la suerte de que los proyectos en los que he estado han dado que hablar. Voy a decir algo que nunca he dicho: me he dado cuenta de que lo que proyecto es fuerte, genera recordación, buena, mala o regular, para que digan que soy antipática, buena gente, buena o mala actriz, bonita, fea, o lo que sea. Creo que la presencia mía genera en las personas algo particular y hasta ahora estoy generando conciencia de eso, y me tiene en una posición cautelosa”.

Ese rasgo, la cautela, lo ha utilizado también para alejarse de los medios cuando no está trabajando. Por eso Carolina reclama riéndose: “No sé por qué la gente está obsesionada con mis novios y con mi edad. Lo que importa es mi trabajo”.

La edad es fácil saberla, ella no la niega y está en internet: nació el 26 de febrero de 1976. Su vida privada ha sabido blindarla con astucia, tratando de pasar inadvertida cuando está fuera de los estudios. “Cuando uno es un libro abierto, a la gente le da pereza ver. Todo lo cerrado y a lo que se le pone malicia, genera curiosidad y yo no le he puesto eso a mi vida. Siempre he sido clara, pero honestamente eso no es interesante. No tengo nada que esconder pero no me gusta hablar de mi vida por respeto a mi familia y a mí. No existo sola, tengo un entorno”.

En cuanto a la ‘obsesión’ por sus novios, se refiere a sus dos matrimonios, el primero con Nicolás Hoyos y el segundo con Jaime Sánchez Cristo; y a noviazgos con Martín Karpan, su coestrella en El auténtico Rodrigo Leal; el fotógrafo Camilo Matiz, y Borja Aguirre, el actual. De ellos, por supuesto, no dirá nada, pues aunque entra en la categoría de celebridad, no clasifica en el tipo de farándula que hace de su vida un circo.

“Cada cual lleva su vida a su manera, lo respeto, pero de la misma forma espero que respeten la mía. Claro que quien trabaje en el show bussiness está expuesto. Sé que hay que estar abierta a hablar de ciertas cosas, pero que eso no sea lo importante”.

 
Keywords / Palabras claves

Interview, debut, challenge,obsession,private life

03. LESSON three / Lección tres. How to be a mom? (¿Cómo ser mamá?)

“La gente piensa que yo me casé porque estaba embarazada. No, yo me casé embarazada, que es muy diferente”. Eso dijo Carolina Gómez cuando contó su historia de amor con Nicolás Hoyos a CROMOS, en 1996. Ella se había dado cuenta de que estaba esperando a Tomás, después de la luna de miel.

Hoy su hijo es un adolescente de 14 años que es el centro de su vida y a quien mantiene alejado de la farándula, de eventos sociales y de fotos. “La que trabaja en el show bussiness soy yo y he querido que él tenga una vida lo más normal dentro de lo posible”. Su papel de madre lo antepone a cualquier otro asunto, como sus planes de irse a estudiar a la Universidad de Nueva York este año, a los que renunció porque Tomás le pidió que no se lo llevara del colegio al que apenas acababa de entrar.

No fue un sacrificio. Siguió concentrada en lo que considera vital: ser la guía de su hijo. “Soy afortunada con Tomás, tiene una gran personalidad, es alguien con quien puedo conversar. Me respeta. Aunque he tenido vivencias fuertes, no quiero prevenirlo. Mi deber, como madre, no es sobreprotegerlo para que no cometa los mismos errores que yo, sino apoyarlo en su propio desarrollo personal. A fin de cuentas, todos tenemos que vivir cosas difíciles”.

Esa experiencia quisiera repetirla con un segundo hijo. Le gusta la maternidad, aunque afirma que espera encontrar el padre adecuado. “Debe ser un hombre que haga equipo conmigo, una persona con la que sienta un respaldo total para lo que sea y que tenga la misma estructura que yo, un complemento dentro de mi pensamiento para educarlo”.

Pero antes, ese hombre debe conquistar a la futura mamá y para eso necesita humor, una risa honesta y metas similares. “Con los años he aprendido a amar con menos posesividad, con más tranquilidad, permitiendo ser más al otro, sin esperar cambiar a nadie. Yo me enamoro de los defectos y de las cualidades”.

Keywords / Palabras clave

Show business, support, motherhood, virtues, 

04. LESSON four/ Lección cuatro. How to be Carolina, the woman? (¿Cómo ser Carolina, la mujer?)

A los 18 años ya era independiente, vivía sola y, además de las responsabilidades de una mujer que empezaba a abrirse paso, aprendió algo que hoy no sólo es básico en su cotidianidad sino una regla: el orden. Sin asomo de vergüenza confiesa que su ropa está guardada por colores y estilos, del blanco al negro, y dice mientras chasquea los dedos que encuentra todo “así”.

No se sabe si hace lo mismo con los zapatos, que al parecer son muchos, y de los que tiene desde los famosos Jimmy Choo, los que usan las actrices en la alfombra roja de Hollywood, hasta otros menos célebres cuyo requisito es que le despierten cierto grado de locura y placer. Por supuesto, a esto hay que agregarle un buen número de carteras, para completar dos pasiones con las que es fiel a su género.

Pero esa meticulosidad no es para nada un “trastorno compulsivo obsesivo”. Es algo de rigidez que no la atormenta y que camufla muy bien con su apariencia de mujer normal de jeans, blusas holgadas, la infaltable bufanda o cualquier trapo que pueda envolverse en el cuello, y unos zapatos planos de leopardo, como de quinceañera.

No es algo planeado. Carolina es así, a pesar de que proyecte cierta imagen de diva, un calificativo que se ha ganado solo entre quienes no la conocen, pues no se sabe de quejas sobre su comportamiento en el medio. Tal vez ha sido por lo que ella misma llama “ser clara”, o porque no comer aguacate o remolacha, la convierte en exigente.

“Digo lo que pienso y la gente siente que cuando uno habla con su propia verdad, es agresivo. Yo tengo buenas formas de hacerlo, en la vida todo parte del respeto, pero a veces la gente, por yo ser quien soy, define todo por una percepción”. Quizás nadie espera una reacción así de una mujer bella, de una actriz que se mete en la sala y el cuarto de las televidentes todos los días, y menos de una reina.

En todo caso, su actitud ha generado una consecuencia lógica en su entorno: Carolina tiene más amigos que amigas. “No me la llevo mal con las mujeres, pero las colombianas son muy territoriales y tienden a ser más prejuiciosas. Aun así, las amigas que tengo son del alma. Ellas saben que si me preguntan qué pienso, yo no les voy a calentar la oreja y eso habitualmente lo reciben mejor los hombres que las mujeres”.

Pero a eso Carolina no le da más trascendencia y prefiere canalizar en el set lo que la afecta. “Allí lloro, me río, grito. Otros van al sicólogo, yo actúo”.

Muchos la definen como una mujer ambiciosa y calculadora, y en honor a la verdad, hasta ella les halla la razón, aunque en el buen sentido de ambas palabras. “Es una mujer madura que sabe lo que tiene, lo que quiere y cómo manejarlo”, dice Javier Murillo, el estilista que la convenció ser reina.

Por supuesto, antes de saberlo ya sobresalía por su belleza. Y qué duda cabe que fue su belleza la que le dio la oportunidad de reinar y luego de estrenarse en la televisión. Fue primero por su belleza que los periodistas escriben de ella, y es por su belleza que siempre hay alguien pendiente de sus movimientos. Pero Carolina ya está algo crecida para discutir sobre eso. Piensa que la belleza traspasa lo físico, pero también sabe que primero es inevitable contemplar y mirar antes de traspasar. Por eso se cuida. Ahora tiene juguete nuevo: una máquina que activa células y colágeno que pasa por su cara antes de maquillarse, y que con su acento muy bogotano califica: “¡es lo máximo!”.

Pero también se sentencia a sí misma: “en veinte años no me vas a ver operada ni con cicatriz de cirugía”. Lo promete porque no quiere ser víctima de la deformación estética que ahora convive entre la farándula. “Es fantástico que uno se ayude en el proceso de envejecimiento, la vanidad es necesaria, especialmente en este oficio, pero no me aterra envejecer, me aterra hacerlo sin gracia. Creo que todas las edades tienen su belleza”.

Tal vez en diez o en treinta años será la misma Carolina Gómez, la que los colombianos controlan y vigilan, pero también admiran. Esa es la mujer que quiere crecer, libre de la corona invisible de reina y sin mirar atrás. “No me arrepiento de nada, he hecho con mi vida lo que se me ha dado la gana”.

¿Y qué tiene Carolina para hacer todo esto? “Tendré factor x, no sé…”.

Keywords / Palabras claves

Honest, therapy, meticulous, surgery

Sobre Carolina

Juan Felipe Orozco. Director de Saluda al diablo de mi parte.

“Carolina tiene entrega, dedicación, pasión y, sobre todo, muchísimo carisma. Es dueña de un talento natural que la ha llevado lejos. En cuanto a sus debilidades, diría que le ha resultado difícil quitarse el estigma del reinado. Aunque es algo que abre muchas puertas, la gente suele quedarse con la idea de que más que actriz, sigue siendo reina. Me encanta que ahora se esté divirtiendo haciendo papeles diferentes.Esa es otra de sus ventajas: la versatilidad”.

Andrés Marroquín. Director de El auténtico Rodrigo Leal y La teacher de inglés.

“Cuando representa un personaje uno le cree a ella lo que hace, aparentemente, sin gran esfuerzo. Actuar para ella fue un devenir lógico después de su papel de reina y presentadora, trabajos en los que se hace también una representación. Tiene gran concentración, desarrolla herramientas y adquiere la confianza para lanzarse sin paracaídas”.

ASISTENTE: JUNIOR ROJAS / LOCACIÓN: EL ESTUDIO / STYLING Y MAQUILLAJE: FRANKLIN RAMOS / ASISTENTE: CARLOS ALBERTO VILLANUEVA / PORTADA: CAROLINA GÓMEZ / MANAGEMENT: FERNÁN MARTÍNEZ COMMUNICATIONS  DETRÁS DE CÁMARAS: MÓNICA DIAGO

PRODUCCIÓN: Mónica Ma. Moreno / ASISTENTE: Luisa Fernanda Rengifo Agradecimientos: Diego Guarnizo, Johanna Rubiano, Amelia Toro y Prazca

Guido Hoyos | Cromos.com.co
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