Una boda como de cuento de hadas.
Con 2,7 metros de largo, la cola reflejó perfectamente la esencia del vestido. Diseñadora: Sarah Burton, la directora creativa actual de Alexander McQueen
Para hacerle eco a un vestido que parecía ser la apertura de una flor, la falda era amplia y fluida.
Velo: una preciosura artesanal, emblema de matrimonios tradicionales. Compuesto en tul de tono marfil, estaba rematado de florecitas bordadas a mano.
Aretes: las lágrimas de diamante/ Tiara: Cartier Halo vintage, de 1936, fue un préstamo de la reina Isabel/ Maquillaje: Elaborado por ella misma.
Corpiño: puro y fluido, el vestido tenía un dulce y femenino décolleté en V, con una silueta que se ceñía al torso
Las largas y delicadas mangas de encaje también suscitaron la memoria de la princesa Grace. Éstas eran en aplique de encaje manual, hechas a mano en la Royal School of Needlework.
El arreglo floral de la novia, igual de exquisito a todo lo demás, llevó hiedra (que significa dulzura y renovada felicidad); lirios (símbolo de constancia)
vestido, strapless, en satín blanco, tenía una estética más fresca, joven y aterrizada
Harry: Lució el uniforme de la Guardia Real, donde hace parte del equipo Apache de pilotos./ William: Chaqueta escarlata con el arreglo de botones agrupados en cuatro.
David y Victoria Beckham
Viceprimer ministro Nick Clegg y su esposa Miriam González
Tara Palmer Tomkinson
Caroline Middleton
Pippa Middleton
La Reina Isabel II y el Príncipe Feilpe de Edimburgo
Princesa Lalla Salma de Marruecos
Príncipe Alberto de Mónaco
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La Reina Sofía, el príncipe Felipe y la princesa de Letizia
Victoria de Suecia
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Lady Kitty, Lady Eliza y Lady Amelia Spencer