Jueves 3 de noviembre de 2011
La nicotina provoca cambios en el cerebro que pueden abrir la puerta al consumo de la cocaÃna según revela un estudio realizado en ratones por Science Translational.
Estudios anteriores han relacionado el consumo de alcohol y tabaco con el uso progresivo de otras drogas como la marihuana, pero ahora el profesor Amir Levine, de la Universidad de Columbia, ha analizado la base biológica de este efecto y ha descubierto en un estudio con ratones que la nicotina aumentó la respuesta a la cocaÃna.
La respuesta del animal fue más positiva hacia la cocaÃna cuando los ratones que fueron "pre-tratados" con nicotina después recibieron dosis de nicotina y cocaÃna al mismo tiempo.
Los investigadores sugieren que la nicotina incrementa la habilidad de la cocaÃna para acceder y aumentar la expresión del gen FosB, que codifica una proteÃna que es un factor de transcripción, es decir, que regula muchos otros genes a su vez involucrados en la respuesta conductual ante la cocaÃna, explicó a Efe, Ruben Baler, del Instituto Nacional de Abuso de Drogas de EE.UU.
Baler presenta también junto con la directora de este Instituto, Nora Volkow, en el número de esta semana, un estudio en perspectiva relacionado con el de Lavine, centrado en los cambios epigenéticos (procesos genéticos que no involucran cambios en la secuencia de ADN del animal) de la nicotina.
Baler indicó que el tema general tiene que ver con la teorÃa de que las drogas se usan en secuencia, "primero la gente empieza a usar una droga a la que es más fácil de acceder y poco a poco tiende a usar drogas más duras, más peligrosas".
Si bien la epidemiologÃa se conoce, "no está claro por qué hay una secuencia, si se debe a un cambio morfológico que va ocurriendo en el cerebro, que te hace más vulnerable a usar drogas más duras, o simplemente la gente usa lo que es más accesible al principio y luego usa otra cosa más dura".
Para el doctor Baler "posiblemente sea una combinación de ambos factores", ya que según han descubierto ahora hay evidencias de que hay cambios estructurales funcionales a varios niveles en el cerebro, de manera que el animal es más sensible a la cocaÃna.
"Lo que este estudio muestra de manera bastante contundente en un modelo animal es que el uso crónico de la nicotina durante siete dÃas de exposición, cambia básicamente parámetros muy importantes en el cerebro que hacen que el animal se vuelva más vulnerable y sensible a los efectos de la cocaÃna".
Los investigadores vieron cambios de patrones de actuación genética en el cerebro; cambios sinápticos, que afectan a los procesos de aprendizaje en el cerebro, y cambios en la conductividad cerebral, que explicarÃan por qué el animal es más sensible a la cocaÃna, además de cambios en la función motora del animal "que es más fuerte si ha sido preexpuesto a la nicotina".
"Se han visto cambios a tres niveles crÃticos, que indican que la preexposición de la nicotina produce cambios fÃsicos en el cerebro que podrÃan explicar la mayor sensibilidad y por ende, serÃan consistentes con la teorÃa de la progresión de las drogas" debido a cambios fÃsicos en el cerebro.
Baler enfatizó en que se trata de un estudio con animales y es una generalización, pero "es bastante poco riesgoso decir que el pre uso (sic) crónico de la nicotina sensibiliza al cerebro para que tenga una mayor sensibilidad al uso de la cocaÃna y a la adicción a la cocaÃna".
No obstante, el doctor Levine analizó a un pequeño grupo de estudiantes del estado de Nueva York, a los que se les hizo un seguimiento entre los 15 y los 34 años, y los resultados fueron similares a los de los ratones.
La mayorÃa de los consumidores de cocaÃna en el grupo fumó cigarrillos antes de comenzar a consumir la droga, y empezaron su consumo de cocaÃna al tiempo que eran fumadores muy activos.
"Nuestros datos sugieren que intervenciones efectivas no solo prevendrÃan el fumar y sus consecuencias negativas en la salud sino que también disminuirÃan el riesgo de progreso hacia drogas ilÃcitas", apuntan los investigadores.