Jueves 18 de agosto de 2011
La calidad de un beso puede variar según algunas condiciones. Consejos para tener un momento digno de recordar.
La escena es memorable: Allie, vestida con un traje azul, collar de perlas y un peinado de ondas tan romántico como su historia de amor, pasea en la canoa de Noah. Él, moviendo sus brazos fuertes y ejercitados, rema con fuerza, sin dejar de mirarla. La lluvia condena la ruta de su paseo y los lleva de regreso al muelle. Mojados −para darle un toque aun más amoroso a la escena−, la pareja desciende del bote y Allie, con toda la fuerza que le demanda su corazón, emite la temida pregunta: “¿Por qué nunca me escribiste? !No habíamos terminado!”. “Lo hice, te escribí 365 cartas, lo nuestro nunca terminó”.
Noah, mirándola a los ojos, consternado por el vigor de la pregunta, se lanza sobre el cuerpo frágil y absolutamente armonioso de Allie. La besa, la besa hasta el fin, la sujeta con sus enormes brazos, la alza y la sigue besando bajo la lluvia implacable de ese atardecer en el que se reencontraron los protagonistas de la película The notebook (Diario de una pasión).
Los actores Rachel McAdams y Ryan Gosling nos recuerdan que los besos, así como la escena que los hizo célebres en el 2004, son memorables, ansiados e inevitables. Son el comienzo de una historia o simplemente un buen momento. Pero muchas personas desconocen algunas características que debe tener un buen beso.
Aquí les damos algunos consejos para tener un beso inolvidable
1.Proximidad de los cuerpos. ¿Sabía que es importantísimo el contacto de los cuerpos durante un beso? Nada más apasionante que un hombre que sujeta suavemente a una mujer por la espalda, a la altura de la cintura y la acerca a su cuerpo.
2. Sabor. Es imprescindible tener un buen sabor y olor en la boca cuando se aproxima un beso. Aunque muchos son inesperados, algunos otros se ven venir. Mantenga en su bolsillo una menta, un dulce, un chicle, lo que sea que le otorgue un buen sabor a su lengua. Nunca se arriesgue a dar un primer beso después de comer, beber o fumar, alejará a su cita.
3. Cuídese de la humedad del beso. Muy pocas personas disfrutan los besos babosos. Piense que está en contacto con otra persona que no necesariamente quiere terminar con toda su saliva.
4. Un buen beso no es afanado. Nada más incómodo que un beso apresurado, y sin medida.
5. Firmeza de los labios. Algunas mujeres denominan “labios de mantequilla” a aquellos hombres que no tienen firmeza en su boca, que besan con tanta suavidad que no hacen sentir nada. Si va a dar un beso hágalo con fuerza, pero no se vaya a los extremos.
6. Los dientes, los más entrometidos. Cuando hay dientes de por medio deténgase, cuestiónese, algo está saliendo mal. O no es la persona indicada para besar o usted está tan afanado que está haciendo uso de su dentadura para parecer más apasionado. ¡Error garrafal!
7. Lleve una mano a la nuca de su pareja. Si es hombre hágalo de inmediato. Póngale una mano a la mujer detrás del cuello, hágalo con firmeza. Si es mujer también tiene licencia para hacerlo pero con suavidad, con toques femeninos.
8. ¡Por favor, cierre los ojos! Nada más antiestético que una persona con los ojos entreabiertos, anula toda el romanticismo y la sensualidad del momento. Ciérrelos, así él o ella no sea el amor de su vida, hágalo, es una regla casi mundial y no le cuesta nada.
9. No a las “vacas muertas”. Se denominan así las personas que parecen piedras, que no sienten, que parecen estatuas. Déjese llevar, no actúe como si besar fuera un acto cotidiano y normal. ¡Es un beso! ¡Una unión! Disfrútelo y demuéstrelo.
10. Nada de besos en el bus. Nada más incómodo que un beso en lugares inapropiados. El bus, la mitad de la calle, una congregación de gente, una reunión de trabajo… evite dar besos muy apasionados en lugares públicos.
11. Las señales. Por último, no olvide que durante el beso usted puede dar indicios de que hay algo más que un beso. Los mordiscos suaves y esporádicos en el labio, las manos en lugares casi inapropiados, los besitos en la oreja y el cuello son señales. Úselas si ve que la otra persona está en la misma tónica, si no, prescinda de ellas.