Pasar al contenido principal

Se encuentra usted aquí

Al son que le toquen...

Por: 
Mariana Suárez Rueda1
Al son que le toquen...
Con tan sólo 32 años esta española licenciada en Historia del Arte ha tenido en sus manos la organización de las giras promocionales de artistas de la talla de Janet Jackson, Coldplay, Robbie Williams y Thalía. Hace más de dos años se convirtió en la mano derecha de Shakira.

Su Blackberry no para de vibrar ni un segundo. Le llegan mensajes del chat, de texto y de correos electrónicos por igual. Sin dejar de mirar la pantalla continúa la conversación y disfruta de una deliciosa cena en un restaurante a orillas del Mediterráneo. Su estadía en Estoril, una hermosa ciudad de Portugal, será extremadamente corta. Viajó para acompañar a Shakira a participar en la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, en donde presentó un documento sobre la situación de la primera infancia en la región e invitó a los países a unirse a la causa de la Fundación Alas.

Éste, al igual que todos los viajes que hace con la artista barranquillera, son cargados de estrés. Todo el tiempo está corriendo de un lado al otro, con dos celulares en las manos, coordinando que no falle ningún detalle de logística y pendiente de que Shakira luzca radiante ante las cámaras. Son días en los que se duerme muy poco. Alicia Marín ha pasado gran parte de su vida montada en un avión, un autobús o un tren. Su trabajo la ha llevado a recorrer Europa, algunas ciudades de Estados Unidos y varios países de Latinoamérica.

Aunque estudió Historia del Arte en Escocia, desde niña es una apasionada por la música. Su disciplina y dedicación le permitieron ascender rápidamente en el competitivo mundo de las disqueras y los managers. Comenzó en una pequeña productora española como encargada de manejar algunos artistas locales. Al poco tiempo la llamaron de la disqueraEMI, en donde tuvo la responsabilidad de organizar los conciertos y giras promocionales por España de artistas como Janet Jackson, Cold Play, Robbie Williams y Thalía.

No fue fácil, “eran personas muy exigentes que querían una gira exitosa. Así que el nivel de trabajo y de coordinación entre el artista, la disquera, el manager y quienes promocionaban su visita debía ser perfecta”. En ese momento aprendió a trabajar mucho y a descansar poco. Desde entonces y por varios años dejó a un lado su vida sentimental, los amigos, la familia. Sus responsabilidades con EMI ocupaban todo su tiempo.

Alicia Marín es una joven sencilla, a la que le gusta pasar tiempo sola, viajar y disfrutar de su familia en los pocos ratos que puede verla. A pesar de haber trabajado para personalidades de la música tan destacadas no hace alarde de sus logros. De hecho habla de Janet Jackson y Thalía con tanta naturalidad y desparpajo que pareciera que se tratara de sus amigas de toda la vida.

En junio de 2006 conoció a Shakira. La contrataron para impulsar en España la gira de Fijación Oral. El día que la vio por primera vez ensayando para el concierto en Zaragoza, le impactó que no dejara de bailar hasta la madrugada. “Es una persona demasiado perfeccionista y trabajadora”. Fueron semanas extenuantes. “No importa lo que pase, Shakira lo último que hace es cancelar un concierto”. Poco a poco Alicia Marín se convirtió en parte de esa familia de casi 80 personas que acompaña a la barranquillera y su pareja Antonio de la Rúa a todos los conciertos y rápidamente se ganó su afecto y confianza a tal punto que tan pronto acabó la gira la invitaron a hacer parte del proyecto de la Fundación Alas.

Dejó su casa en Madrid, se mudó un tiempo a México, luego a los Ángeles y ahora está en Nueva York, en donde trabaja de la mano de reconocidos empresarios como Alejandro Santodomingo y Juan Antonio Pungiluppi. Poner en la agenda de los gobiernos el tema de la primera infancia se ha convertido en su proyecto de vida. Todavía lleva un ritmo muy agitado, pero “he madurado y por fin logré un equilibrio interesante entre mi vida laboral y la personal”. Se sonroja un poco cuando confiesa que el amor todavía no ha tocado sus puertas, sin embargo, asegura que así, sola, se siente feliz.

Leer mas: 

Leer más

Publicidad
Publicidad