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¿Cómo afecta el negativismo el desarrollo de tu hijo?

Por: 
Redacción Mi Bebé
¿Cómo afecta el negativismo el desarrollo de tu hijo?
Un experto aclara cómo la falta de cariño o un evento traumático, entre el primer y segundo año, pueden perjudicarlo. Presta atención.
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Causas y efectos

1. Niños con carencia de contacto social y afectivo: Afecta el desarrollo cerebral del niño. Se refleja, sin que sea extremo, en una disminución de su capacidad intelectual.

2. Niños que han vivido en condiciones de pobreza: Aunque no exista desnutrición, puede haber una disminución de sus capacidades intelectuales.

3. Cuando la pobreza y la desnutrición coexisten: La población infantil sufre de retraso del crecimiento y retardo del desarrollo cerebral. Un niño desnutrido puede llegar a la edad adulta con déficit de talla, piernas cortas, bajo rendimiento intelectual y tendencia a la obesidad.

4. Ambiente familiar deteriorado y hostil: No se estimula la imaginación ni exacerba la curiosidad del pequeño.

5. Ambiente de inseguridad y carente de estímulos psíquicos y afectivos: Posible retardo mental en los niños o posteriores dificultades en el aprendizaje, trastornos emocionales o conductas agresivas.

6. Si el niño no recibe experiencias sensoriales consistentes, predecibles y repetitivas durante los primeros 3 a 4 años de vida, el cerebro se desarrolla anormalmente. Durante este período, el cerebro es especialmente receptivo a adquirir cierto tipo de información y necesita de ella para lograr las conexiones neuronales en forma apropiada.

7. Niños con altos niveles de estrés por algún trauma: Estas experiencias generan en el niño reacciones emocionales que alteran el funcionamiento químico del cerebro, lo que puede afectar su funcionamiento y generar desajustes hormonales.


El experto recomienda

1. Los estímulos emocionales, efectivos, verbales, visuales y auditivos, orientan y conducen el proceso de interconexión de las neuronas. Esto, posteriormente, va a permitir un aprendizaje normal.

2. Es importante la seguridad que proporciona el apego a la madre, la estimulación verbal, de colores y motora. Si bien se ha señalado que los primeros tres años de vida son de gran importancia, otros autores extienden este período hasta los seis años.


¿Cómo identificar que el menor está siendo afectado por alguna mala experiencia?

1. Aislamiento excesivo o espontaneidad extrema.
2. Agresividad.
3. Negación. Por ejemplo, el niño insiste en regresar a una casa que ha sido destruida.
4. Temores, preocupaciones o pesadillas son comunes después de un trauma.
5. Trastornos del sueño o dificultades para comer.
6. Actúa por debajo de la edad cronológica.
7. Puede volverse más apegado, infeliz o necesitado de atención y consuelo paternal.
8. Sentimientos de irritabilidad, enojo, tristeza o culpa.
9. Dolores de cabeza o de estómago y sudor excesivo.
10. Pérdida de interés en la escuela y falta de concentración.
11. Pérdida del control de esfínteres y comenzar de nuevo a orinarse en la cama.

Es importante no rotular los comportamientos que puedan ser considerados normales del niño frente las reacciones que pueda estar teniendo como consecuencia de eventos negativos de vida. Es mejor confiar en el diagnóstico de un experto. Cualquier cambio súbito, brusco o agudo que los padres identifiquen en un niño es importante investigarlo, pues puede tratarse de una experiencia negativa que esté viviendo o haya vivido.

 

Hábitos que benefician el buen desarrollo cerebral de los niños


1. Cuidados de la madre durante el embarazo.
2. Respeto por los hábitos de sueño y actividad del niño.
3. Un trato amoroso y cariñoso.
4. Estimulación a través de caricias y diálogo constante con el niño.
5. Buena alimentación.
6. Una respuesta adecuada y oportuna a las necesidades básicas del menor.
7. Escucharlo.
8. No dejar al niño solo o con desconocidos.
9. Establecer una sensación de seguridad.
10. Comunicarle al colegio sobre algún hecho traumático ocurrido.

 

Foto: Youtube.

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